San Millán
La marca San Millán nos confió el desafío de refrescar su identidad visual con un objetivo claro: conectar con las nuevas generaciones de consumidores sin alienar a su público más fiel. El proyecto exigía una evolución respetuosa que revitalizara la marca, manteniendo los códigos gráficos que la han consolidado en el mercado.
Abordamos el rediseño interviniendo en cada elemento gráfico bajo una perspectiva de limpieza y modernidad. Depuramos la arquitectura de la marca para dotarla de un aire más contemporáneo, pero conservando los rasgos tradicionales que forman parte del imaginario del consumidor. Esta renovación se extendió asimismo a su gama de sabores gourmet —como queso de cabra y roquefort—, donde el diseño de packaging eleva la percepción del producto hacia un segmento más premium dentro del sector gran consumo.
El resultado es una identidad equilibrada y potente, demostrando que la tradición y la vanguardia pueden convivir para asegurar la relevancia de una marca en un mercado en constante cambio.
